Estos últimos dias Córdoba se ha desmarcado de todo lo que estaba acostumbrado o había experimentado antes. Todo comenzó el Jueves cuando salí a comprar almuerzo. Tras una mañana calurosa, las calles desde el IATE hasta donde compro empanadas árabes y criollas tenían un ingrediente adicional: densa humedad asaltando cada esquina y lugar. Cada paso que daba implicaba no sólo desplazarme sino cortar como cuchillo las nubes que a nivel de suelo les tocaba presenciar con detalle lo que acostumbran desde lejos observar. Una vez que tenía las empanadas en las manos y sali del local, comenzó a llover...con 30 grados de calor, con sandalias, short y polera para cubrirme. En ese minuto entendí porque en la mañana mientras caminaba bajo el potente sol algunas abuelitas cargaban paraguas bajos sus brazos. La lluvia se extendió durante una hora, intensa, espesa, con truenos y rayos, incluso tornados que volaron techos y partieron árboles. Desde mi oficina me preguntaba: y ahora como me voy para la casa?. Bueno, no tuve que pensar por mucho más tiempo en una respuesta pues, tras la lluvia emergió nuevamente el Sol y en tan sólo una hora todo estaba nuevamente seco y radiante, tal cual como cuando miré por la ventana en la mañana para elegir mi ropa del día. La foto superior corresponde a un acueducto que cruza la ciudad. Se aprecia poca cantidad de agua, pero ese día, tras la lluvia torrencial, el flujo aumentó considerablemente.
Después del Jueves sólo hemos vivido días calurosos, sin lluvia, pero si muy humedos, con temperaturas de 34º que se mantienen incluso hasta las doce de la noche. (Como extraño ese viento refrescante que comienza a correr bajo el arrebol rancaguino). Ahora, todo esto no lo cuento como queja, es sólo que me sorprende e incluso tiene sus puntos positivos. Si, porque descubrí que en Chile me encuentran parecido a papelucho, pero aca en Códoba soy el "Tiburón Herrera". Quieren saber más detalles...entonces tienen que leer la próxima edición cuando les cuente mis aventuras junto a la cultura cordobesa en el cumpleaños de mi profe.
Hasta entonces. Muchos saludos!.
Después del Jueves sólo hemos vivido días calurosos, sin lluvia, pero si muy humedos, con temperaturas de 34º que se mantienen incluso hasta las doce de la noche. (Como extraño ese viento refrescante que comienza a correr bajo el arrebol rancaguino). Ahora, todo esto no lo cuento como queja, es sólo que me sorprende e incluso tiene sus puntos positivos. Si, porque descubrí que en Chile me encuentran parecido a papelucho, pero aca en Códoba soy el "Tiburón Herrera". Quieren saber más detalles...entonces tienen que leer la próxima edición cuando les cuente mis aventuras junto a la cultura cordobesa en el cumpleaños de mi profe.
Hasta entonces. Muchos saludos!.






